Han pasado varios meses sin que se conociera públicamente mi opinión en relación al conflicto que atraviesa nuestro país.
Estoy convencido de que además de cumplir mi rol social a través de los medios, así como también en el mundo empresarial, cumplo mi rol como ciudadano.
Estos últimos meses he visto con dolor y preocupación el debate que trascendió a partir de la decisión del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, llevando a la Argentina a paralizarse, dividirse, agredirse, independientemente de las opiniones respecto de las retenciones a la exportaciones del agro.
Principalmente, creo que este debate interno es consecuencia del inicio de un proceso de cambio que responde a un nuevo orden mundial, como consecuencia, entre otras cosas, de la necesidad de alimentar a más cantidad de humanos, producto de grandes cambios en ciertos sectores del planeta, tales como China e India.
En este mismo tiempo, he visto que en Italia se desarrolló un encuentro entre líderes del mundo a fin de tratar este terrible tema de la falta de alimentos.
Estos meses, además, han sido para mi, una oportunidad para reflexionar sobre este y muchos temas.
A través de la información que circuló por los medios, encontré palabras que realmente me soprendieron mucho y que formaron parte desde el inicio del conflicto en marzo del 2008, tales como: golpe, golpista, palos,toma,confiscatorio, autoritario, antidemocrático,nazi, hambre, resdistribución,poder, caja, alinear, saqueo.
Por otro lado, dentro de la región, las noticias no dejan de sorprender. Bolivia atraviesa un intento de secesión, Venezuela se radicaliza en su intento por convertirse en una república socialista, sostenida por la caja que genera el oro negro, recurso que escasea a nivel mundial, Lula se consolida como líder del progreso de la región, Michelle Bachelete (alias Gordi) y Tabaré Vazquez mantienen su crecimiento en silencio, aunque Gordi tenga a los estudiantes revolucionados, el problema no afecta directamente en la economía del país cordillerano.
Correa desde Ecuador reclama su soberanía con el apoyo de Venezuela, por el atropello de Colombia en su extenuante lucha por salvar a la Nación de su peor enemigo: las FARC y el secuestro y liberación de su cautiva estrella, la ex candidata presidencial franco-colombiana Ingrid Betancourt.
Recuerdo hace más de 15 años, creíamos que temas como la inseguridad de Brasil, los secuestros en Colombia, el socialismo en una isla pequeña como Cuba, eran temas que nos llegaban desde muy lejos.
Hoy nuestro país es parte del cambio que estamos experimentando, y en mi opinión obedece a un profundo cambio que se ha inciado y que es el NUEVO ORDEN MUNDIAL que se está gestando.
Que sea nuevo no significa que vaya a ser mejor. Creo importante comprender que el cambio se está produciendo, poco a poco, lentamente, y que muchas veces hay ciertos hitos o eventos que lo delinean, tales como la decisión de la UE de repatriar a los inmigrantes ilegales, el conflicto entre USA e Irán, la escacés de combustibles fósiles, la necesidad de los estados fuertes de contar con variados recursos naturales, el crecimiento de China e India, la posibilidad que un afroamericano ocupe la presidencia de los EEUU, entre otros temas.
Lo cierto es que algo está cambiando y como dice el título de esta entrada, huele diferente. Ojalá que huela bien, ojalá huela a Numi Neit.